jueves, 18 de febrero de 2010

ADQUIRIENDO CONCIENCIA

Algo más sobre
prevención de accidentes
Siempre he dicho que prevenir algunos accidentes es sólo cuestión de observación desde mi óptica y, en algunos casos, bastará solamente aplicar el sentido común, sin necesidad de profundizar en ensayos de laboratorio y fórmulas complicadas para concluir en un informe técnico.
Por ejemplo, para nadie es desconocido el servicio de reparto de gas doméstico en cilindros de
10 Kg, transportado en bicicletas y motos lineales. Esto, que empezó de manera informal en bicicletas, luego se extendió a motos. Primero se llevaba un cilindro, después dos y luego tres cilindros. Aún no conocemos cuál es el límite de estos malabaristas del reparto de gas, pero sí podemos verlos bien uniformados y desplazarse a la vista, paciencia y bastante tolerancia de parte de las autoridades competentes e incompetentes.
Al parecer, la palabra “inercia” no existe en el diccionario del transportista “menor”, y lo que es peor, en el diccionario del envasador, del distribuidor y repartidor. ¿Acaso nadie puede dimensionar lo que sucede cuando un motociclista toma una curva con tres cilindros llenos de GLP? (perdón, sólo con el 80% de GLP).
Si un cilindro de GLP se abre como una flor dentro de un local de distribución de gas, imaginemos tres cilindros rebotando en la pista, y todo porque el motociclista quiso esquivar un bache.
Desde luego, nadie ha pensado en la columna vertebral del motociclista, ya que ésta es la que más sufre al tener que crear una inercia diferencial que contrarreste la creada por el contenido de los cilindros, que van hacia la tangente de la curva. Pienso que aquí también hay un material para el Ministerio de Salud y el Ministerio de Trabajo.
En lo que a mí respecta, la advertencia está hecha, y espero que esta ilustración esté dada a tiempo para que no se cree un problema social, que luego busque formalizarse.

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